La justa lucha por la vivienda
POBLADORES SIN CASA MARCAN LA PAUTA:
DESBORDAR LA LEGALIDAD

El domingo 30 de octubre, alrededor de 240 familias deciden romper con la legalidad y dar solución a su principal problema: la vivienda.

La indignación gatilla el movimiento espontáneo

Un domingo por la tarde un problema que afecta a miles de chilenos desata una situación que cambiará bruscamente la tediosa rutina de ese día. Una pobladora, vecina y amiga, discute fuertemente en su casa. Ya hastiada de soportar tanta humillación por no tener un espacio más confortable y digno hace planes para quitarse la vida. Ella se encuentra en estado de gestación. Unos vecinos acudieron en su ayuda y lograron que cambiara de idea. Esta noticia recorrió rápidamente la población Nuevo Amanecer, ex Nueva La Habana. La indignación se transformó en un efectivo detonante. Un grupo comenzó a correr la voz: ¡tomémonos las casas de Las Higueras!

En varias casas donde hay allegados comienza a plantearse esta idea de cambiar con sus propias manos la situación de hacinamiento que tantos problemas trae consigo.

Todo parecía fácil y bonito…

Un poblador nos relata su experiencia: "Yo estaba con mi pareja en la pieza conversando cuando escuchamos de las piezas que están al lado la idea de tomarse las casas, yo me puse de pie y mi señora me dice, "no te andí metiendo en ataos", ella sabe que a mí me gustan esas cosas, así que volví a mi lugar y ella salió a informarse de qué se trata, esperé harto rato, estaba un poco impaciente porque escuché a los cabros cómo se organizaban y estaban muy entusiasmados con tener casa propia, eran más de las siete y media cuando llega mi señora. Le pregunto "¿qué pasa?," no me contesta, luego de un rato salgo de la pieza, veo que los cabros están moviéndose y juntando gente para ir a la toma. Luego de un rato, vuelvo a la pieza y mi pareja me dice, "¿y si nosotros también vamos y nos tomamos nuestra casa, así viviremos más felices junto a nuestros niños?". Así llegaron las once de la noche, nos juntamos en la calle, luego de un rato creció el grupo, estábamos decididos a construir un nuevo futuro para nosotros y nuestros hijos. Cerca de la once y media comenzamos a caminar por Las Higueras en patota hacia la toma, en la marcha se sumó más gente. Llegamos a las casas y habían sólo dos pacos, se dieron cuenta que éramos muchos, así que se hicieron a un lado y pasamos. Comenzamos por dividirnos por sectores, elegíamos a nuestros vecinos, era todo tan lindo que no nos dábamos cuenta de lo grave de nuestra situación, es que veíamos a nuestros niños tan felices al tener su casa. Una pareja de amigos cuando estaban en su casa dibujaron un corazón con sus nombres en una muralla del comedor, otros ponían cortinas a las ventanas de sus casas, era un sueño que se hacía realidad."

Resistir y combatir

"Pasa como una hora, y me asomo a mirar para afuera, veo que muchos pacos de fuerzas especiales se preparan para ingresar a la toma, al darme cuenta intento con un grito llamar la atención para comenzar un diálogo, luego al ver que no me pescaron comienzo a preguntar por el dirigente para que realizara las conversaciones, nadie responde. Le grito a los pacos que hay muchos niños y guaguas, lo intento varias veces pero los pacos no me pescaron. Caché que la cosa no era tan bonita, así que empecé a mover a la gente, avisando que los pacos iban a entrar, hubo cabros que se organizaron, comenzaron a buscar qué les podía servir para defenderse y en eso sin previo aviso comienza una lluvia de bombas lacrimógenas, rompiendo no sólo la tranquilidad y los sueños, sino que también las ventanas; caían en los patios y calles.

"Yo había estado en protestas y una vez ayude en otra toma, pero aquí los pacos se fueron al chancho, eran muchas lacrimógenas. De nuevo como pude insistí que había niños y se estaban asfixiando, los pacos dejaron salir a algunos niños y madres, una de ellas salía con un coche y su bebé en los brazos, una paca le quita al bebé de los brazos y lo tira al coche y comienza a darle palos sin ningún motivo.

"En el interior, los cabros, las mujeres y los niños que se quedaron, comenzaron a resistir. Los jóvenes encontraron mascarillas y extintores, otros ponían trabas en la puerta principal para que los pacos no entraran. Siguieron cayendo lacrimógenas, de un momento a otro entraron los pacos, los cabros a puño y palos se les enfrentaron, se les unieron las mujeres, era impresionante como se defendían, incluso cayeron al suelo varios pacos y no caían los pobladores. Siguieron entrando más pacos."
Otro poblador nos cuenta: "teníamos a unos pacos arrinconados a puros combos, cuando llegaron otros y a unos seis o siete metros me disparó a la cabeza una bomba lacrimógena, quedé aturdido, pero no caí, me pusieron como siete puntos en la cabeza."

Los pacos pasan a la ofensiva: repliegue y represión

"En las afueras de la toma se encontraban nuestros familiares, al ver con la violencia que actuaba carabineros comenzaron a tirar piedras contra ellos, y junto a nosotros formamos dos frentes contra los pacos, hasta que entraron con sus micros y guanaco. Nosotros corrimos a escondernos en las casas [nuevas].

"Los pacos rompían todas las puertas para saber si adentro de las casas se encontraba más gente, en algunas casas había más gente y los sacaban con las manos en la nuca y pegaban palos en las costillas, éramos hombres, mujeres y niños que estábamos en esta condición. Luego de sacarnos a la calle nos hicieron tirarnos al suelo boca abajo, nos pegaron palos y pisotearon a todos por igual, a las mujeres les decían, "si levantai la cabeza te vamos a violar". A los hombres les decían, "si intentai levantar la cabeza te la vamos a sacar a palos".

"Luego de un buen rato nos hicieron ponernos de pie, y manos en la nuca nos hicieron salir a la patrulla, mientras nos pegaban palos en las costillas, pero cuando vieron que estaba la prensa rápidamente nos hicieron bajar los brazos."

Una niña de 12 años relata: "los pacos nos decían que si los mirábamos nos violaban, a mí me patearon en el suelo, y caminaron por arriba de todos nosotros."

En la comisaría (el campo de concentración). Saldo de heridos

"Llegamos a la comisaría, a los primeros que llegamos nos tiraron a las celdas, una vez llenas éstas, al resto los tiraron a una cancha, y ahí pasamos la noche con mucho frío y heridos. Nosotros escuchábamos las conversaciones de los pacos que discutían sobre qué hacían con nosotros, unos decían, hagamos el parte y los despachamos, total son muchos.

"En los grupos de detenidos venían muchos heridos, pero a nadie lo llevaron a constatar lesiones. Llegó el cambio de guardia, y los que llegaron vieron que estaba la cagá y comenzaron a soltar a los que estaban en las celdas primero.

"Al salir de la comisaría estaba la prensa y familiares nuestros también, llegó el alcalde de La Florida Pablo Zalaquet quien junto al cura me dieron la mano comprometiéndose a ayudarnos en esto.

"Los pacos soltaron a varios, entre ellos habían varios heridos, así que decidimos ir a constatar lesiones, al darse cuenta de lo que comenzamos a hacer, los pacos no soltaron a nadie herido y a éstos ellos mismos los llevaron a constatar lesiones y la mayoría era menores de edad, uno de ellos dice: los pacos camino al poli nos amenazaban si decíamos que ellos fueron quienes nos pegaron, nos buscarían en la calle y nos pegarían aun más, pero nos dejarían tirados en la calle."

El necio arribista y la campaña de difamación

"Durante esa mañana el Presidente Ricardo Lagos dice que todos aquellos que participaron en la toma y estén inscritos para adquirir casa, los dejarían para el último, como si fuera poco todo lo que hemos pasado.

"Más encima en las noticias salía que nosotros fuimos los que hicimos los daños por 30 millones de pesos, la verdad es que fue carabineros quienes rompieron ventanas, puertas y todo lo que se rompió, incluso para verificar lo dicho pedimos un perito que se hiciera presente para que viera que los destrozos habían sido por carabineros y no por nosotros, bueno, éste nunca apareció.
"Durante la semana nos organizamos y tuvimos reuniones con la gente del SERVIU, ellos temen que volvamos por lo nuestro, las casas. Durante la semana también nos organizamos para generar recursos, también nos dimos cuenta de varias cosas, una de ellas y la más importante fue que la toma fue de manera espontánea, debido a la desesperación de vivir en estas condiciones, que si hubiéramos sido más organizados otro sería el gallo que cantaría, por eso hemos reflexionado que es necesario organizarnos. Para ello hemos realizado asambleas para sacar adelante esto."

Al preguntarle cómo quedó de vocero de la toma, el poblador entrevistado nos dijo: "Fue cuando salimos de la comisaría, se me acercó un periodista y comencé a denunciar la brutalidad con que actuó carabineros, que estaban violando los derechos humanos, los vecinos notaron que tenía un buen discurso y que me manejaba un poco, así que después los periodistas le preguntaban a la gente quién es el vocero y ellos contestaban, pregúntele a él. Bueno, yo se un poco más porque yo participé antes en un partido político, pero ahora no, aunque sigo ligado a lo social pero no de forma partidista, porque los partidos no representan al pueblo.

"Se organizó una porotada para juntar recursos, también tenemos un abogado, el cual sigue una demanda contra los pacos que abusaron de su poder y sacaremos personalidad jurídica, mantendremos las negociaciones para así ganar tiempo, esto no quiere decir que no volvamos a realizar la toma."