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HUELGA DE TRABAJADORES
SINDICATO NÚMERO 1 SAIME

SAIME es una empresa que se especializa en la producción de artículos eléctricos desde 1967. Sus dueños -descendientes de inmigrantes italianos- ya llevan largos años de experiencia explotando a sus trabajadores, ocupando todos los mecanismos a su alcance para debilitar la fuerza de la clase obrera organizada.
Desde su creación, en SAIME no había existido nunca una huelga, menos aún una toma. En noviembre los trabajadores del Sindicato Nº1 decidieron dejar a un lado el miedo y luchar por conseguir lo que consideran es justo.
Veamos qué pasó…

Las condiciones de trabajo en SAIME

Los obreros de SAIME saben que existen trabajadores en otras empresas que están en peores condiciones que ellos; sin embargo, también saben que la empresa en la que ellos diariamente trabajan, produce en grandes cantidades, y saben que sus dueños reciben altas ganancias por esa producción que consume sus manos y cuerpos.

Desde hace algunos años los dueños de SAIME decidieron que se trabajaría con un 'pago por tarea'. Se acaba el sueldo fijo y se paga ahora según lo producido.

Con un sueldo base de $119.000, los trabajadores que llevan más años dentro de la empresa, hombres y mujeres que han entregado toda su energía en esas maquinas, pueden recibir a fin de mes tan solo $140.000.

En 38 años de existencia de la fábrica, los sueldos nunca han sido reajustados más allá del IPC. A esto hay que sumarle la eliminación de la gratificación que antaño era entregada a todos los trabajadores. Situación por la que están hoy día peleando en la Corte Suprema, tras haber ganado en la Inspección del Trabajo y en la Corte de Apelaciones el derecho a volver a recibir esta gratificación (que no reciben desde hace 4 años).

La organización de los trabajadores

Dentro de la empresa existen tres sindicatos. El Sindicato Nº1, formado por 36 trabajadores de producción, el Sindicato Nº2, formado por administrativos, altos mandos, mandos medios y trabajadores de producción y el Sindicato Nº3 conformado también por trabajadores de producción.

Cuando un trabajador recién ingresa a SAIME el empleador le ofrece la posibilidad de estar en el Sindicato Nº1 o en el Nº2, pero le señala que las gratificaciones en el Sindicato Nº2 son más altas que en el Nº1, además le dice que los del 1 son conflictivos, que siempre tienen problemas con los jefes. Todo eso, para conseguir que los trabajadores que producen aumenten en el sindicato Nº2; un sindicato servil al patrón.

Por su parte, los trabajadores más temerosos le señalan a este nuevo trabajador que si ingresa al Sindicato Nº1 será despedido inmediatamente.

Sin embargo, es el Sindicato Nº1 el que se atreve a enfrentar al patrón y defender los derechos de los trabajadores. En años de existencia han ganado innumerables mejoras laborales, gracias a la organización y a la disposición para defender los derechos de los trabajadores.

Esta maniobra de la empresa, busca la división de los trabajadores encargados de la producción, de manera de debilitar la unidad de los trabajadores. Hoy, está siendo muy utilizada en diversas fábricas. De esta forma el patrón consigue que el sindicato pierda fuerza, ya que, en el momento que el Sindicato más decidido vaya a la huelga, la producción no se verá completamente afectada, ya que los trabajadores pertenecientes al Sindicato más cercano al patrón pueden suplir a los compañeros en huelga.

Distintas maniobras del patrón para debilitar la fuerza de los trabajadores

Los años de experiencia de esta familia de inmigrantes italianos, enriquecidos a costa del trabajo del obrero, le han servido para conocer y utilizar todas las maniobras a su alcance.

Amparados en la legalidad vigente, han creado, fusionado y dividido sus empresas, manteniendose como dueños.

SAIME, vende sus productos a precio de costo a otra empresa, que también pertenece a la familia Scanabissi. SAIME también vendió sus propios terrenos el año 99 a otra empresa de la familia, y a su vez se arrienda a sí misma; lo mismo sucede con la maquinaria que se utiliza en la producción.

De esta forma la familia Scanabissi declara que SAIME S.A. es una empresa que no recibe ganancias, que está con pérdidas; de manera de librarse del pago de impuestos por una parte, y por otra, evitar que se les pueda exigir las mejoras salariales que los trabajadores requieren.

Un trabajador de SAIME al respecto señala "todas las platas van a una pura parte, al patrón; aunque tenga un montón de fábricas la plata llega a una pura parte al patrón".

Desde hace alrededor de 10 años SAIME aparece como una empresa que tiene sólo pérdidas y deudas, que no tiene ganancias. Lo que permite que a los trabajadores no se les paguen gratificaciones, según lo que dice la ley, "…una ley corrupta, leyes que no nos protegen en ninguna manera como trabajadores...", señala el dirigente del Sindicato Nº1.

En efecto, la legislación laboral desde 1978 hasta ahora, y principalmente desde el año 2001, ha venido permitiendo una serie de estrategias que benefician directamente al empleador y que perjudican al trabajador. Se tiende a eliminar la estabilidad laboral, a eliminar el sueldo base, a facilitar el despido de los trabajadores; en resumen, se tienden a multiplicar los trabajos precarios, amparados en la ley.

Decididos a la huelga

Los 36 trabajadores que pertenecen al sindicato Nº1 de Saime, estando en negociación colectiva, ven que lo que les ofrece el patrón no es suficiente en relación a sus necesidades y en relación a lo que Saime gana a costa de su trabajo. Aunque los papeles muestran que las ganancias no existen, los trabajadores saben muy bien que eso sólo es posible por medio de artimañas.

Luego de una asamblea en donde se discute la situación, los trabajadores votan si ir o no a la huelga; la mayoría tiene muchas dudas, nunca han participado en una huelga y no están seguros si realmente les conviene. Pese a las dudas y los temores, el sindicato en su mayoría vota que SI a la huelga. La votación no es unánime, 9 personas votan que NO pero, antes de votar, el sindicato ha planteado que, no importando lo que se decida se actuará con una sola voz frente al patrón. Golpearán como si fueran un solo puño.

Y así fue. Durante 18 días de huelga el sindicato actuó férreamente unido; como en todo grupo existían diferencias, pero el llamado y los esfuerzos fueron encaminados hacia la Unidad.

El día jueves 17 de noviembre, luego de 18 días de huelga y luego de solicitar reiteradas reuniones y no recibir respuesta alguna, luego de ires y venires a la Inspección del Trabajo, el sindicato decide una medida de presión más fuerte: la toma de la fábrica.

Sólo tres horas dura la toma, los trabajadores deciden deponerla tras la promesa de uno de los gerentes de "arreglar la situación salarial de los trabajadores", promesa que firmó ante carabineros para dar más peso a su palabra.

Pero ni la firma ante carabineros, ni su "palabra de hombre" fue suficiente. Ese mismo día jueves se hizo evidente la nula voluntad de negociar de la patronal de Saime.

Tras varias reuniones no cedieron ni en mil pesos.

La huelga ya llevaba más de 15 días, y la posibilidad que algunos trabajadores entraran a trabajar era patente.., ¿qué hacer entonces?.

Dar un pie atrás para avanzar con mayor fuerza

Los trabajadores se reúnen en asamblea, el tema central a resolver es si seguir o no en la huelga. Luego de discutir y sacar cuentas el sindicato decide terminar la huelga y reiniciar las labores el día lunes.

Los motivos: evitar la división; el sindicato está convencido que la unidad es un elemento crucial que les da fuerza, y no quieren arriesgarse a perder la unidad y romper el sindicato.

Tal como al momento de iniciar la huelga no todos están de acuerdo, pero todos insisten en actuar en conjunto, como si fueran un solo hombre.

Las lecciones y aprendizajes

Cualquiera pensaría que estos hombres y mujeres, que se atrevieron a ir a la huelga, están desanimados, decaídos o frustrados. Sin embargo no es así.

En este caso el llamado a la unidad no fue sólo una consigna, fue una convicción. En unos más fuerte, en otros más débil, pero pareciera que todos rescatan la unidad que ha logrado el sindicato Nº1 luego de estas movilizaciones.

Sin embargo, no basta la unidad para salir victoriosos en una movilización; para ello se requiere, por ejemplo, afectar fuertemente la producción con la huelga, sumar a los más compañeros posibles encargados de la producción, contar con un fondo de emergencia, preparar los ánimos para la movilización, masificar la huelga por todos los medios posibles, contar con el apoyo de trabajadores y sindicatos de otras fábricas, etc.

El Sindicato Nº1 contaba con recursos, contaba con unidad; pero como en toda movilización, existe un momento en que el enemigo está siendo más fuerte, y en donde las fuerzas propias están paulatinamente debilitándose. En ese momento continuar movilizado podría significar terminar con un grupo absolutamente debilitado, desunido y desorganizado. Lo que obliga a dar un pie atrás, pero para mantener las propias fuerzas para las futuras tareas por venir. Mao Tse-tung plantea que hay que luchar con Razón, Ventaja y Límite.

De vuelta al trabajo… la labor de zapa…

Una vez que los trabajadores vuelven a sus puestos de trabajos, se encuentran con varias situaciones que buscan que sus ánimos decaigan, el patrón busca que los trabajadores se arrepientan de haber iniciado la huelga.

Primero, regalando un paseo para todos los miembros del sindicato Nº2 a pito de nada, como premio a su resignación.

Segundo, luego de haber llorado penurias y tragedias, uno de los gerentes llega con una camioneta monstruosa, último modelo; y deja su antiguo auto, tan caro como el actual, estacionado en la fábrica. Como queriendo decir, "no es que no tengamos…, es que no les queremos dar…"

Tercero, por medio de conversaciones 'a lo amigo', algunos jefes señalan "y pa' que se fueron a la huelga, pa' perder la confianza del jefe…, justo ahora…, cuando…." Dando a entender que justo, justito ahora, el patrón le iba a subir sueldo, o lo iba a cambiar de sección, o les iba a dar alguna gratificación. Pero después de esta "traición" todo está perdido.

Mentiras, engaños, juegan con la ilusión de los trabajadores. ¿Por qué justo ahora, si en años el patrón no ha dado nada, más que dar, ha quitado?

No vengan con cuentos, después de años de abusos y mentiras. Y eso se comprueba tan sólo revisando las causas que esta empresa ha llevado a la Inspección del Trabajo, tan sólo por enumerar:

- Querían que el horario utilizado en el cambio de ropa, y en las duchas fuera descontado del sueldo.
- Han quitado la gratificación legal; causa que hoy está en la Corte Suprema.
- Cada avance en seguridad para los trabajadores ha sido conseguido a la fuerza.

Además de otras irregularidades, como por ejemplo, las irregularidades en el conteo de los tiempos, como el no enviar a los accidentados a la Mutual para evitar las multas, etc.

Ese es el patroncito, el que se sintió traicionado, el que perdió la confianza. Y eso va a argumentar si es que decide despedir a alguien, y no va a faltar quien le encuentre la razón.

Sin embargo, lo único que los trabajadores del Sindicato Nº1 hicieron fue atreverse a defender sus derechos, fue convencerse que, pese a que no ganaran, los patrones sabrían que ellos no son cualquier cosa, que no se les puede pisotear a su antojo. Convencidos que merecen una vida digna. Convencidos que gracias a su trabajo se produce la riqueza. Convencidos que el trato que reciben es injusto. Convencidos que sus sueldos son migajas, y que merecen más. Y convencidos que la unidad de los trabajadores les permite ser más fuertes.


Pese a los resultados de la huelga, a continuación algunos de los mensajes que los trabajadores del Sindicato Nº1 de Saime envían a otros compañeros que estén en situaciones parecidas:
- "Yo les digo que tiren pa' rriba, que luchen por sus derechos, porque en pedir no hay nada engañoso…"
- "…que si están preparados para una huelga, que lo hagan, que no duden en mostrar el inconformismo, porque muchas veces uno por miedo no hace las cosas…"
- "…que sigan en la huelga otros trabajadores, porque hay muchas empresas que incluso están más mal que nosotros, y que sigan en el apoyo de la misma causa…"
- "…yo a los compañeros les diría que tienen que estar firmes no más, las empresas están en contra del trabajador, cada vez quieren que gane menos y ellos ser más ricos; hay que tener fuerza no más y seguir adelante en lo que se está pidiendo, si al final es pa nuestra familia, no es pa uno, y es uno el que hace rica a la empresa, es uno el que trabaja, ellos están de brazos cruzados y reciben la plata no más…"
- "Lo más importante es estar unidos en la huelga. No vamos a dejar pasar a llevar los derechos del trabajador…"
- "El patrón no da porque no quiere no más, le gusta que nosotros trabajemos no más, nos saquemos la murienta, no nos toman en cuenta el sacrificio que hacemos nosotros pa trabajar, nada, nunca nos ha solucionado nada…"
- Yo le diría a otra mujer que luchara no más, si a nosotros nos dijeron que hasta las últimas consecuencias…, aunque nos vaya mal, no cambiaría mi opinión. Por que hoy día el patrón no quiere dar nada…"

DECLARACIÓN PÚBLICA
Maipú, jueves 17 de noviembre de 2005.

El Sindicato de Trabajadores Nº1 de SAIME S.A., desea informar lo siguiente:
Que después de 18 días de huelga legal y de no existir la mas mínima intención de parte de la Empresa de buscar una solución al problema, nos obligó a utilizar esta herramienta legal, además tomando en consideración la actuación ilegal de la empresa al reemplazar en sus puestos de trabajo a los trabajadores en huelga, consideramos que la intención de los empleadores es vencernos por el hambre y las necesidades de nuestra familia, teniendo en cuenta que durante los últimos 10 años no hemos tenido reajuste de sueldos, no soportamos más la injusticia y es por esto que hemos determinado esta acción, en función de sensibilizar a estos empresarios que creen que sólo ellos tienen derecho a alimentar y educar a sus hijos.
Nos encontramos en desigualdad al Sindicato formado y manejado por la empresa, en cuanto a más y mejores beneficios.

Sindicato Nº1
SAIME.