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HUELGA DE TRABAJADORES
DEL HOTEL DIEGO DE ALMAGRO

En la tarde del 31 de noviembre los trabajadores del hotel Diego de Almagro rompieron con la pasividad de su lugar de trabajo y salieron a la calle haciendo sonar sus pitos, tocando bombos y gritando a todo pulmón que estaban en huelga. Al poco tiempo ya tenían el lugar lleno de pancartas y los huelguistas se dirigían a quienes circulaban para informarles de su situación y pedirles una cooperación económica.

Fue así como me acerque a uno de los huelguistas quien acompañado de un dirigente me concedió una breve entrevista.

ND: Buenas tardes.
Huelguista: Buenas tardes.

ND: ¿Cuál es la causa de la huelga?
Huelguista: Esta una huelga que busca mejorar las condiciones económicas de quienes desempeñan funciones en el hotel.

ND: ¿Ustedes demandan que se les suban los sueldos?
Huelguista: Si ¡Hace 5 años que el dueño viene pagando el sueldo mínimo!

ND: ¿Quién es el dueño del hotel?
Huelguista: Faustino Alonso. Un multimillonario español.

ND: ¿Cuántos trabajadores hay movilizados?
Huelguista: Son 42 trabajadores los que participan de la negociación colectiva de un total de 60.

ND: ¿Han recibido algún apoyo de la CUT?
Huelguista: No. Nosotros pertenecemos a la CGT, es ahí donde estamos agrupados.

ND: ¿Cómo ha sido la reacción de las personas que por aquí pasan al verlos movilizados?
Huelguista: La reacción ha sido bastante buena. Por lo menos, la gente ha apoyado arto con cooperaciones económicas a los compañeros que andan con los tarros.

ND: Muchas gracias, hasta pronto.
Huelguista: Gracias.

Movilizaciones como está comienzan a extenderse a lo largo y ancho de todo el país, los trabajadores en general vienen comprendiendo que sólo con la lucha podrán arrebatarle sus conquistas a la gran burguesía. Los trabajadores movilizados del hotel Diego de Almagro vienen viviendo por años condiciones deplorables y de extrema explotación. Lo más probable es que en estos días de huelga logren mucho más que en años sin movilización. Pero la cuestión no queda ahí, no acaba con las demandas y conquistas económicas, es necesario pasar de la lucha económica a la lucha política por derrocar el reinado de los explotadores y conquistar el poder en manos del proletariado. Si así no fuera, las jornadas de protesta, huelgas y enfrentamientos quedarían a medio camino.