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EN PUERTO MONTT
Trabajadores de la industria del salmón protestan
por las malas condiciones laborales

09-06-2007

Durante la mañana del viernes una rápida, planificada y organizada protesta fue llevada a cabo por la Federación de la Industria del Salmón (FETRAINPES) y la Federación de Quellón, haciendo pública su protesta por el nulo avance de la mesa tripartita conformada por la empresa, el gobierno y los trabajadores. La manifestación se llevo a cabo afueras de la casa central de la industria SALMONCHILE, ubicado en la calle Aníbal Pinto de la ciudad de Puerto MONTT, para luego terminar con una marcha por las calles céntrica de la ciudad.

La industria del salmón en los últimos años, se ha transformado en un verdadero enclave productivo en el sur de nuestro país, que de producir 80 toneladas en las década de 1980, se estima que aumentara su producción a unos 500.000 toneladas para el 2010, con ganancias que ascenderán a más de unos US $ 3.000 millones anuales. En relación al incremento de la producción, se estima que alcanza a unos 900% entre 1990 y 2000. Esta gran industria monopólica local y extranjera, ha conformado una enorme red de empresas medianas y pequeñas en la décima región, concentrando en ella distintas formas y modalidades de trabajo que varían entre: los empleos transitorios, temporales y los de planta, con salarios de hambre miserables. En comparación, con los altos y jugosos sueldos que perciben los ejecutivos y altos funcionarios de la empresa.

Se debe destacar, aunque los obreros de la industria del salmón representan una proporción mínima del total de la fuerza de trabajo en la X región, estos se encuentran ubicados en uno de los centros neurálgicos de la economía regional y nacional, radicando ahí su importancia productiva y principalmente política.

Su lucha contra la explotación, el abuso y las malas condiciones laborales.

Los trabajadores de la industria del salmón durante varios años, han puesto en práctica distintas formas de lucha y organización para defender sus derechos más básicos, ensayos que ha representado para ellos, útiles aprendizajes para contrarrestar las prácticas anti-sindicales, despidos, las listas negras, entre otras prácticas anti-obreras. Con las movilizaciones pasadas, lideradas por varios sindicatos y federaciones del salmón, obligaron a la empresa a establecer una mesa negociadora entre los trabajadores, la empresa y el gobierno.

La empresa nunca ha tenido la menor intención de iniciar una negociación política efectiva para solucionar las malas condiciones laborales, como reclamaban la mayoría de los trabajadores. Por el contrario, en todo momento la empresa, en lugar de romper con la precariedad laboral, se ha preocupado de imponer una serie de normativas y mínimos cambios, con el fin de dilatar la concreción de los acuerdos, o mejor dicho obstaculizar las demandas de los trabajadores y favorecer el aumento de las ganancias de la industria a costa de la explotación de los trabajadores.

Es así que, los trabajadores se sienten abandonados por parte del gobierno y sus instituciones, que de acuerdo a lo expresaso por unos de sus dirigentes, “las empresas siguen cometiendo abusos y el gobierno no a hecho mucho, así que “protestamos por la persecución de los dirigentes, las prácticas anti-sindicales y el no respeto a los derechos laborales”. También expresaban su solidaridad con los trabajadores en Aysén, donde en un acuerdo de los privados y el Gobierno, se les obligo a firmar un documento a los trabajadores, que exime a la patronal por cualquier accidente que pudieran tener. Destacan por último, que “gran parte de los trabajadores dependientes de este tipo de empresas no tiene contrato, rota de una empresa a la otra, ni tiene beneficios provisionales ni de salud y trabaja en jornadas que exceden ampliamente lo permitido por la ley”.

Los trabajadores saben que deben luchar bastante para que los empresarios salmoneros los escuchen, “…ya que gracias a su trabajo ellos los han hecho grandes”. En cambio el gobierno solo ha sido un árbitro a favor de las empresas. Por su parte, los trabajadores concientes de sus demandas justas, han quebrado la mesa y denuncian el nulo avance de ésta, comenzado a movilizarse y exigiendo un salario mínimo de $350 mil pesos, moratoria a la expansión, reconocimiento de las enfermedades profesionales, seguro catastrófico, negociación por rama y el Royalty a las salmoneras.

No se puede esperar consideración de los explotadores.
La empresa conoce las condiciones laborales de los trabajadores, pues es condición para su acumulación de capitales.
Aprender de la organización del sindicato.

¡¡Viva la protesta obrera y popular!!
¡¡Contra los monopolios nacionales y extranjeros!!
¡¡Por una Nueva Democracia para el proletariado y el pueblo chileno!!